Mientras llegan, Manu Brabo 2016-11-27T13:56:16+00:00

Mientras llegan

Son muchas las horas muertas que se pasan en la playa. El invierno ha encrespado el mar y las embarcaciones no llegan como meses atrás. A veces no llegan por interminables horas. Según en qué zona de Lesbos, a veces no llegan en días. Aun así, todo debe estar preparado por si acaso.

Quizás los refugiados vengan en menor número, pero estas pocas millas marinas que separan la isla griega de las costas turcas se han vuelto infinitamente más peligrosas con los vientos y las marejadas clásicas de esta época del año.

Sin bajar la guardia, sin perder la forma y la tensión, la vida de las decenas de voluntarios que esperan en las costas de las islas griegas no se puede entender sin los cientos de horas que pasan, y han pasado, buscando una mancha en el infinito gris de este mar de invierno.

La vida desde unos prismáticos, la vida del tedio, la vida sacrificada que sucede lejos de la acción y de la adrenalina de los rescates. Lejana a las emociones, a los llantos y las sonrisas que provocan nuestras acciones en pro del ser humano. Porque la vida de un voluntario a veces, también es terriblemente insatisfactoria y se reduce a estar sentado observándolo todo desde la quietud y la distancia. Desde la espera.

Manu Brabo

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