GUERRA 2016-11-27T13:48:38+00:00

A las puertas de Europa se asoma uno de los mayores éxodos humanitarios del siglo XXI. La guerra ha obligado a miles de familias de países como Siria, Afganistán, Libia, Irak o Sudán a huir hacia el Mediterráneo como única salida para intentar salvar sus vidas, sin mirar atrás; arriesgando todo en el camino. También la hambruna, la desolación o las persecuciones son algunas de las causas que les empujan a abandonar sus países, desgarrados por el sinsentido de la violencia, y poner sus vidas en manos de las despiadadas mafias que trafican con sus sueños y esperanzas. Para muchos, este desesperado viaje se está convirtiendo en el último. 2016 se ha erigido como el año más mortal para los inmigrantes que ven en Europa su única salida al horror en el que se ha convertido sus vidas.

Más de 3000 personas han perecido en las aguas del Mediterráneo. La mayoría en la ruta central del Mediterráneo entre Libia e Italia, relegando a un segundo plano la ruta que partía de los restos del Imperio Otomano, tras el acuerdo firmado entre la Unión Europea y Turquía para reducir el flujo migratorio que “invadió” las costas de Grecia el año pasado. Libia se ha convertido en un neurálgico y popular punto de partida para los migrantes que tratan de llegar a Europa desde el norte de África. La ausencia de un Gobierno central efectivo, una segunda guerra civil que azota el país y el fortalecimiento de las redes de contrabando humano han convertido al país norteafricano en uno de los epicentros que alimenta la vorágine de este éxodo. La altamar, las fuertes corrientes, las endebles balsas o las embarcaciones poco fiables y el clima extremo hacen el resto.

FRONTERA